Quita la tapa trasera del dispositivo.
No toques los contactos dorados de tu tarjeta SIM. Eso podría dañar la tarjeta.
Extrae la batería.
Abre el contenedor de la tarjeta SIM.
Inserta o retira la tarjeta SIM de la ranura.
Debes tener una tarjeta nano SIM insertada en tu teléfono para realizar llamadas, acceder a Internet, descargar aplicaciones y compartir fotos a través de la red.
Importante: Es posible que ya esté insertada una tarjeta nano SIM en tu teléfono.
Cierra el contenedor de la tarjeta SIM.
Vuelve a colocar la batería.
Vuelve a colocar la tapa trasera.
¡Completaste los pasos!
